Tecnologías táctiles para la inclusión

El uso de iPad en el trabajo con niños autistas

Podríamos ubicar a algunos antecedentes tempranos de las tecnologías de asistencia en los días del antiguo Egipto, donde para comunicarse con los sordos se utilizaba un lenguaje de signos y jeroglíficos. Si bien históricamente aquellas personas que poseyeran alguna discapacidad solían sufrir de discriminación, y en algunos casos hasta de intentos explícitos de “erradicación” (como el célebre caso de Alexander Graham Bell que llegó a proponer la eugenesia en poblaciones de sordos), a partir de los años 50, en Europa y Norteamérica se revirtió la tendencia y comenzó la era moderna de las tecnologías de asistencia, en gran parte como como resultado de una incrementada conciencia de parte de la sociedad respecto de los individuos con discapacidades, y un mayor compromiso, apoyado por legislaciones y fondos, por el desarrollo de la educación, la independencia y los derechos de este grupo demográfico.

Estos métodos de comunicación suelen agruparse usando el término “Comunicación Alternativa y Aumentativa” (siglas en inglés: AAC) que contempla los métodos de comunicación, que involucran tecnología o no, utilizados para apoyar o reemplazar al habla o la escritura en aquellos con impedimentos para la producción o comprensión del lenguaje escrito o hablado. La tendencia en el desarrollo de estas tecnologías de asistencia o de apoyo se volvió la de lograr la inclusión en espacios comunes de aquellos con discapacidades. De esta forma, a través del uso de herramientas de apoyo un niño que en otras circunstancias hubiera requerido de un instructor particular, o de condiciones especiales de trabajo o estudio, puede incorporarse normalmente a un aula con otros alumnos, con o sin dificultades. Uno de los avances fundamentales para el desarrollo de las tecnologías de apoyo en la comunicación fue el desarrollo de herramientas de generación de habla (sintetizadores de voz) que literalmente dieron voz a quienes no podían hablar.

El caso en particular que comentaré es el uso de tecnologías de asistencia con el autismo.

Acerca del autismo

El autismo constituye un espectro de trastornos (Trastornos del Espectro Autista, o TEA), que está constituido como un continuo que va de los casos más severos a los casos más leves. Las dificultades típicas de los autistas están relacionadas con las interacciones sociales y con ciertas dificultades para adquirir habilidades de comunicación, además de una tendencia hacia los comportamientos restringidos y repetitivos. Los niños con autismo por lo general presentan grandes habilidades para procesar información visual, haciéndolos excelentes candidatos para el trabajo a través de los métodos englobados en los AAC. El uso de los métodos AAC en esta población está orientada directamente hacia las habilidades lingüísticas y sociales del niño, incluyendo darle al mismo medios concretos de comunicación, así como facilitando el desarrollo de habilidades de interacción.

Un tipo particular de sistema es aquel que consiste de una tabla de comunicación y/o de intercambios de objetos o imágenes como el PECS (Sistema de Comunicación por Intercambio de Imágenes). Algunos estudios preliminares indicaron que sistemas como PECS son de fácil aprendizaje por parte de la mayoría de individuos con autismo, provee de un medio de comunicación para aquellos con poca o nula capacidad para hablar, y ha tenido un impacto positivo en las interacciones sociales y comportamientos más desafiantes. Otro estudio que comparó el uso de un dispositivo sintetizador de voz con un sistema de intercambio de imágenes encontró que ambas eran opciones razonables para niños con autismo, y que la facilidad y velocidad de aprendizaje de ambos sistemas era similiar.

Pantallas táctiles y autismo

El iPad, al igual que otras computadoras, se constituye como una herramienta efectiva para muchos en el espectro autista. La pantalla táctil y sus formas suaves lo vuelven un dispositivo accesible para los niños con dificultades de coordinación o aprendizaje. Estos niños encuentran mucho más fácil deslizar y pulsar sobre la pantalla táctil que tipear o escribir. Además, tal como los sistemas PECS mencionados, el iPad puede funcionar como una tabla de comunicación y ser considerada una herramienta de asistencia. Otro factor curioso es que muchos niños encuentran la interacción con el dispositivo un elemento motivador y logran dominar varias habilidades en menor tiempo que utilizando otros acercamientos.

Los niños con autismo muchas veces no notan las diferencias sutiles en las expresiones faciales, quienes a veces activan los mismos sistemas visuales para las caras que para los objetos inanimados. Una persona con autismo podría sentirse más cómodo interactuando con sujetos no humanos, quizás hasta con dibujos animados. Suelen sentirse atraídos hacia actividades que sean autodirigidas y predecibles, tales como las que muchas veces pueden proveer las distintas aplicaciones programadas para entrenar diferentes habilidades.

En tanto las personas diagnosticadas con autismo presentan muy variadas fortalezas y debilidades, el tipo de herramientas utilizadas para su asistencia debe presentar una versatilidad acorde a esta realidad. Es por esto que las computadoras han sido protagonistas de un cambio radical para estas personas, aprovechando ciertas fortalezas y compensando algunas debilidades.

El dispositivo tiene ventajas tales como su relativo bajo precio en comparación al de los dispositivos AAC dedicados que puede ser varias veces mayor, y el tipo de materiales con los que está hecho, como vidrio y aluminio, que pueden evitar producir ansiedad en niños que sufren de sobrecargas sensoriales al tener contacto con ciertas superficies. Sin embargo, también cuenta con algunas desventajas, como su relativamente frágil construcción y el bajo volumen de sus parlantes, que obstaculizan la comunicación a través del dispositivo en ambientes ruidosos.

Volviendo al asunto de los costos, las tecnologías AAC dedicadas, al no ser de fabricación masiva, suelen ser muy costosas. Es por esto que en la mayoría de los casos sus costos están cubiertos por programas gubernamentales (en el caso de EEUU, por ejemplo), pero una vez que el niño beneficiado sale del sistema escolar, ya no hay una obligación que ligue a seguir pagando por estos dispositivos. Por esto, la posibilidad de utilizar dispositivos de consumo masivo, y por lo tanto, de menor costo, es una gran ventaja. Además, su amplia disponibilidad se termina constituyendo como una gran ventaja.

Algunos ejemplos

(23 de enero de 2012, CNN Chile)

Las nuevas tecnologías han permitido transformar materiales de aprendizaje en herramientas de terapia para niños autistas. Las aplicaciones de Ipad han permitido mejorar la sociabilización y la memoria visual de los niños del espectro autista.

Los médicos explican que es un buen puente el ocupar este aparato para que padres e hijos se conecten, por lo que los especialistas recomiendan utilizarlo después de los 18 meses de edad.

Así existen cientos de aplicaciones, desde armar una hamburguesa, hasta reconocer los sonidos que emiten los animales en una granja. Aplicaciones que usaron los padres para entretener a sus hijos, pero que hoy son una herramienta para el aprendizaje.

Acerca de AutisMate

La función de una aplicaciónpara un smarpthone o tableta puede ir más allá del mero entretenimiento y convertirse en una herramienta de apoyo para el desarrollo humano, incluso ayudar en el proceso terapéutico de un niño con autismo.

Este es el caso de AutisMate, una aplicación para iPad que apoya a los menores con autismo para que sean más independientes y su interacción mejore.

“AutisMate es una plataforma que permite a padres, maestros y terapistas crear escenarios virtuales usando imágenes, videos y sonidos propios… incluso símbolos y voces sintetizadas personalizadas por los usuarios”, explica en entrevista virtual el creador de esta aplicación Jonathan Izak.

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Referencias

One Response to “Tecnologías táctiles para la inclusión”

  1. Imperdibles (octubre 9th – octubre 11th) » Hipertextos [desde La Plata]

    […] Tecnologías táctiles para la inclusión – Podríamos ubicar a algunos antecedentes tempranos de las tecnologías de asistencia en los días del antiguo Egipto, donde para comunicarse con los sordos se utilizaba un lenguaje de signos y jeroglíficos. Si bien históricamente aquellas personas que poseyeran alguna discapacidad solían sufrir de discriminación, y en algunos casos hasta de intentos explícitos de “erradicación” (como el célebre caso de Alexander Graham Bell que llegó a proponer la eugenesia en poblaciones de sordos), a partir de los años 50, en Europa y Norteamérica se revirtió la tendencia y comenzó la era moderna de las tecnologías de asistencia, en gran parte como como resultado de una incrementada conciencia de parte de la sociedad respecto de los individuos con discapacidades, y un mayor compromiso, apoyado por legislaciones y fondos, por el desarrollo de la educación, la independencia y los derechos de este grupo demográfico. […]

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